martes, 30 de diciembre de 2008

FRAY MARTÍN DE COSCOJALES

Hace unos años, entre un amigo y yo conseguimos dar continuidad y difusión a una serie de artículos de todo tipo de autores que solo tenían una vinculación común, escribir diferentes relatos, estudios, o dar luz a interesantes trabajos, intentados publicar llamando a otras puertas las cuales no se habrían, todo, sobre Portugalete.
Años después de la finalización de esta etapa aprendimos varias cosas. La primera que tuvo una difusión más de la que creíamos (repartíamos de forma gratuita cada tres meses unos 300 números, sin publicidad, patrocinio o ayuda de ningún tipo, ni privada ni institucional, corriendo los gastos y el trabajo que originaban estas publicaciones a cargo de nosotros dos ) ya que hoy en día hay gran número de referencias de los estudios publicados por La Sociedad de Estudios Fray Martín de Coscojales en trabajos de otros autores, señal inequívoca de su difusión y de que los textos publicados tenían un interés para los investigadores de los campos que se trataron en esta colección.
Como curiosidad podemos citar como un partido con representación en el ayuntamiento se dedicaba a reproducir los números que publicábamos con otra portada de distinto color, sacando una edición extra propia que llegaba a más personas. La idea nos pareció curiosa y desde el momento de enterarnos de esto les hacíamos llegar los ejemplares que sacábamos. También vimos las risas de algunos cuando indicábamos los próximos autores que facilitaban de manera altruista, sin cobrar, trabajos salidos de su esfuerzo, diciendo en los mentideros locales, “que les va a dar un trabajo, este o aquel, ja, no se lo creen ni ellos” cambiando la risa por una mueca absurda cuando veían la obra editada y la firma del reconocido autor.
En esta colección tuvo entrada todo tipo de personas, de ideologías dispares y en ocasiones antagónicas o contrapuestas, solo poníamos como condición escribir sobre temas relacionados con Portugalete desde el respeto a todos, y todo el mundo pudo escribir lo que quiso. No hubo censuras. Javier Sadaba, Vidal de Nicolás, Bernardo Atxaga, Roberto Hernández o Mario Ángel Marrodan entre otros, colaboraron con sus trabajos en la edición de los boletines, publicaciones que se buscan hoy en día por los coleccionistas en algunos casos de manera compulsiva, después de haber tenido estas obras en sus manos y haberlas despreciado.


Se nos solicitó la colección desde universidades para sus bibliotecas hasta para archivos oficiales donde sus números se pueden consultar en la actualidad.
Hay un proyecto para digitalizar todos los trabajos y colgarlos en la red, pero esta parte no me corresponde a mí. En caso de salir adelante me comprometo a instalarlos en este blog.
En recuerdo a estas publicaciones, traigo como ilustración dos imágenes de una obra realizada por Fray Martín de Coscojales, persona con la que bautizamos a la sociedad, así como una de las portadas de uno de los números publicados
Los manuscritos corresponden al tomo séptimo de un conjunto de trabajos del autor. Este, dedicado en exclusiva a Portugalete, lleva por título “Libro de Negocios y Escripturas del Archivo de Portugalete”, viéndose en la otra imagen uno de los capítulos titulados “Preito segundo de Portogalete con el concejo de Musques.” El original se encuentra en el Archivo Histórico de la Diputación Foral y es posiblemente la primera obra que trata en exclusiva sobre la historia portugaluja.


SOBRE EL PUENTE VIZCAYA

Hace unos cuantos años realicé un trabajo sobre el Puente Vizcaya en el que contaba de una manera pormenorizada la historia de esta construcción. Con el tiempo tengo en estudio la realización de una segunda edición corregida y ampliada.
Entre el material que maneje en su momento se encontraban gran número de documentos que por motivos de espacio no llegaron a ver la luz.


He observado en diferentes publicaciones la reproducción de diferentes billetes y pases utilizados en etapas de la vida de esta centenaria construcción. Una de las imágenes que no pude insertar en su momento y que no he observado reproducidas es el pase que poseían diferentes cargos y personalidades para viajar de continuo en este transbordador. Las imágenes que inserto corresponden al pase que poseía en plena contienda civil el juez municipal de Guecho así como la portada del libro sobre esta obra que publique ya hace unos cuantos años y que se encuentra agotado en la actualidad.



lunes, 29 de diciembre de 2008

IMAGENES DEL PUENTE VIZCAYA

En la anterior entrada comentaba la posibilidad de ir insertando en el blog diferentes imágenes de Portugalete que se encuentran desperdigadas y que muestran una visión muy diferente de lo que es nuestra localidad en la actualidad.
Como comienzo de esta etapa, inserto el reportaje que emitió el programa informe semanal en que se pueden apreciar diversos actos de todas las épocas que tienen como común denominador al centenario Puente Vizcaya.
Este reportaje ha sido emitido como consecuencia de ser declarado el puente Patrimonio de la Humanidad y se encuentra en la red, pero para los que no lo sepan o no pudieron verlo en aquellas fechas, aquí lo inserto, espero que guste.

video

viernes, 26 de diciembre de 2008

FILMOTECA PORTUGALUJA.

Desde el nacimiento del cinematógrafo, Portugalete ha servido de escenario para un gran número de películas y reportajes de toda índole, reproduciéndose en el celuloide momentos de todo tipo que han tenido a los portugalujos, a sus calles, fiestas o costumbres como protagonistas.
Se conservan en la actualidad diversas imágenes de todo tipo que recrean el Portugalete de hace muchos años. Daniel Zubimendi de la Hormaza, portugalujo autor de una de las primeras obras que recogen en sus páginas diferentes imágenes del Portugalete de finales del XX, tuvo en vida gran número de instantáneas capturadas por el mismo en una de las primeras maquinas de cine a las que tenían acceso los particulares del momento.



Desde los años 20 del siglo XX, tanto películas comerciales como divulgativas han retratado paisajes de Portugalete, siendo el periodo de la guerra civil la etapa en la que la villa ha salido más continuamente en los cines del momento. En la etapa del NO-DO varios reportajes pos-bélicos recogieron la reconstrucción de diferentes partes de la localidad, los trabajos de retirada de restos del fondo de la ría o los primeros instantes tomados desde el lado de Las Arenas tras la toma de esta localidad y el amanecer en un Portugalete ya ocupado por las tropas italianas


En esta entrada traigo varios fotogramas de los tres momentos descritos, adquiriendo el compromiso de intentar colgar estas imágenes en este blog en cuanto pueda transformarlas de formato. Hasta ese momento, espero que os gusten las instantáneas que coloco en este momento.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

ZORIONAK 2009 FELICIDADES

Como felicitación de navidad para todos los que de una manera u otra visitáis este blog, inserto dos imágenes de Portugalete para el deleite de todos. La primera de las mismas corresponde a una toma de nuestra añorada playa del Salto en plena época veraniega, con el bullicio de los más pequeños rebozados en arena.
La segunda, una nevada en plena posguerra, con los letreros de las consignas oficiales y que eran obligadas en aquellos tiempos una barquilla de un reconstruido Puente Vizcaya, llamado en esa etapa “José Antonio” y una plaza casi desierta.
Espero que año que comienza se asemeje más al bullicio de los niños en la playa que a la desierta plaza cargada de consignas.
ZORIONAK DANORI. FELICIDADES A TODOS




LA INDUMENTARIA DE LAS PORTUGALUJAS

Hace unos años publiqué en el programa de fiestas de Portugalete un pequeño artículo sobre la indumentaria que vestían las portugalujas en el siglo XVI y XVII. Doce años después y ya que me encuentro realizando entradas relativas a este periodo de nuestra pasada historia, he decidido insertarlo como entrada en este blog. Fue un artículo de un tema que no se había tocado hasta ese momento en Portugalete y años después creo que puede resultar interesante. Si bien el programa de fiestas llegó a gran número de portugalujos, la red da la posibilidad de acercar estos a más personas, los que se encuentran en la villa y los que están en otras latitudes. Sin más paso a insertar el artículo citado, espero que guste.

Resulta curioso de imaginar como en el pasado y durante varios siglos, eran conocidas nuestras antepasadas por las características de la indumentaria que estas lucían. La diversidad de tocados (peinado o adorno de la cabeza), y trajes con que se vestían las mujeres, llevaba como sello natural el lugar geográfico en el que estas habitaban.
Distintas referencias visuales han llegado hasta nuestros días, siendo el pintor Francisco de Mendieta quien mejor ha reflejado lo expuesto en alguna de sus obras. En los cuadros titulados “Jura de los Fueros de Fernando el Católico” (Diputación Foral de Vizcaya), “Boda en Begoña” (Diputación Foral de Guipúzcoa) y “Milagro de la Virgen de Begoña” (Patrimonio Nacional del Estado- Convento de las Descalzas Reales de Madrid) se recogen diferentes escenas en las cuales pueden apreciarse a distintos personajes ricamente ataviados.
Es en el citado cuadro de “Boda en Begoña”, pintado en el siglo XVII, es en el que puede contemplarse a una de las personas asistentes al acontecimiento que en él se plasma, con una indumentaria propia de nuestra localidad. Se puede observar en la parte inferior de la obra unas leyendas a modo de explicación, dando el autor al personaje nº 6 la cita de “Tocado de las mujeres de Bilbao y Portugalete”.
Un siglo antes a la realización de este óleo existió un pequeño cuadro pintado por un viajero francés desconocido, procedente de la desaparecida colección de D. Ramón Lezama Leguizamón, del cual tenemos conocimiento gracias a la conservación de diversas reproducciones fotográficas que se conservan en el museo San Telmo de San Sebastián. En él se encuentran plasmadas las figuras de cuatro mujeres, representando las localidades de “Munguía, Portogalete, Ochandiano y Durango”. De las cuatro damas ataviadas con singulares tocados, tres complementan sus ropajes con “golillas” castellanas (especie de cuellos de los tocados), portando además la de nuestra villa una “beca” (embozo de capa).





Pero aparte de las muestras gráficas de estas indumentarias, también se han recogido los testimonios de diferentes autores y viajeros que dejaron en sus escritos las particularidades del vestuario de nuestras antecesoras.
El primero del que he tenido noticias es del manuscrito realizado el mes de Mayo de 1599, durante el viaje por la península de los estudiantes alemanes Joel Koris y Diego Cuelbis. Este último, recoge en un “cuaderno de viaje” distintas vicisitudes del recorrido. Al llegar a Portugalete describen como “las doncellas traen las cabezas descubiertas y rapado en cabello, hasta que son casadas, como á Bayona y en toda la provincia de Piscaya”.
También por las mismas fechas (finales del siglo XVI), Fray Miguel de Alonsótegui, fraile mercedario de Burceña, escribe la obra “Crónica de Vizcaya”. En uno de los apartados dedicados a los tocados, el autor cita como “hacia la parte de Bilbao y Portugalete traen de figura de unos morteros redondos”.
Estas prendas eran sustentadas sobre las cabezas, merced a un armazón de mimbre o alambre que servía de base al tocado. Sobre este se enroscaba y anudaba un lienzo blanco, dando la forma deseada por la autora del mismo. Las dimensiones llegaban en ocasiones a superar las “31 varas de lienzo fino o más de 6 varas de lienzo grueso” (la vara castellana equivale a 835,9 milímetros).
Fruto del éxito que tuvo este tipo de complementos en el vestuario femenino durante varios siglos, fue el nacimiento del oficio de “toqueras”, encargadas de la elaboración de estas “obras de arte”. Dentro del mismo las más famosas resultaron ser las vizcaínas, tal es así, que en diversas obras teatrales tanto de Lope de Vega como de otros autores clásicos, son personificadas frecuentemente en sus comedias las toqueras de nuestra provincia.
Finalmente cabe mencionar, aunque en otro de los campos de la indumentaria la existencia de cuatro estatuas en el parque de la Canilla, las cuales simbolizan las estaciones del año, ataviadas con los ropajes arratianos del pasado siglo.
Realizadas por Areizaga, es de destacar el gran valor etnográfico, tanto por la obra en sí, como por la fiel representación de la vestimenta utilizada en este valle en el pasado.





ESCUDO DE PORTUGALETE (3)


Como ya cite en varias de las primeras entradas de este blog, la imagen grafica que ha representado a nuestra localidad desde varios siglos atrás es sin dudas el escudo de nuestra villa.
Este ha ido evolucionando desde su creación hasta nuestros días, teniendo siempre la figura de la nave artillada como imagen central. Si bien en un principio esta representación se encontraba con cañones, piezas de artillería balas y tambores, hoy en día la figura del barco permanece si bien los ornamentos como la corona o los leones han ido cambiando con el devenir de los acontecimientos.



En esta nueva entrada traigo a este blog distintos escudos gráficos que han ilustrado documentos oficiales, etc. durante algunos pasajes de nuestra pasada historia. Desde el ya mostrado del siglo XIX en el que acompaña la leyenda “Ayuntamiento Constitucional” a los de los años 20 del siglo XX o la representación grafica de la N. Villa durante el periodo republicano.



Finalmente, el último en mostrar es el original realizada por un autor madrileño y que ha servido desde mediados del siglo XX hasta nuestros días como imagen. La verdad es que no tiene mucho que ver este original del reproducido en innumerables ocasiones. El orden es, el primero en aparecer es el republicano, segundo el original de mediados de los años 50 del siglo XX, el tercero el del último cuarto del siglo XIX y finalmente el de los años 20 del pasado siglo. En una proxima entrada traeré mas imagenes que ya tengo preparadas.


FRANCISCO DIAZ DE LA PIMIENTA.


Uno de los personajes más relevantes relacionados con la villa de Portugalete durante el siglo XVII es sin lugar a dudas el Almirante Francisco Díaz de la Pimienta, uno de los principales marinos de su época.
Importante personaje del mundo náutico de su tiempo, ostento distintos cargos, todos relacionados con el mundo naval.


Sobre el mismo y algunos de sus antepasados existen diversos trabajos, pero quiero acercar a este blog varias imágenes de una obra de época, concretamente de 1642, editada en la imprenta de Juan Sánchez, en la que se cita la toma de la isla Santa Catalina por este militar, la expulsión de los enemigos que en ella se encontraban y la relación de prisioneros capturados por Díaz de la Pimienta.
Esta publicación es una de las pocas obras impresas del siglo XVII en que se da cuenta de diversos actos protagonizados por una persona íntimamente relacionada con Portugalete, un trabajo más dentro de la relación de obras impresas y manuscritas que tienen una vinculación bibliográfica jarrillera.





martes, 16 de diciembre de 2008

PUBLICACIONES DEL SIGLO XX.

Durante el siglo XX gran número de publicaciones han dedicado sus páginas a la historia de Portugalete dentro de todos sus campos. Desde principios de siglo hasta la actualidad, se han tocado distintos pasajes de la vida de los portugalujos, de su arquitectura, de sus fiestas y de los momentos más puntuales que han tenido a Portugalete y a sus habitantes como protagonistas.
Muchas de las publicaciones han sido de escasa tirada debido en gran manera a la escasez de medios económicos. Las pequeñas tiradas no llegaron en su momento a acercar los temas que en las mismas recogían, a todas las personas interesadas en estos temas, algo que hoy en día gracias a la informática se puede subsanar en parte con la digilitación de estas obras y compartir las mismas en la red.



En papel una de las colecciones que más éxito han tenido en la historia reciente de la cultura portugaluja fue las editadas por la Sociedad de Estudios Fray Martín de Coscojales, unos pequeños cuadernos monográficos en el que colaboraron de manera altruista gran número de personas, de todos los espacios ideológicos, relacionadas con Portugalete.
En esta entrada traigo a los que visitan este blog un enlace a un antiguo trabajo relacionado con el Puente Vizcaya. Una edición especial del publicado por la Fundación Sancho el Sabio, con más ilustraciones y un diseño diferente.
Espero que guste.
En el futuro tengo intención de poner enlaces, documentos, etc. pero de momento mis conocimientos en el manejo del blog son precarios. Paciencia.

domingo, 14 de diciembre de 2008

LOS MEDICOS ESCRITORES.

Es curioso que gran parte de los acontecimientos sucedidos en nuestra villa durante los siglos XIX y XX, hayan llegado hasta nosotros gracias a distintos miembros del cuerpo médico que durante años ha desarrollado su trabajo en Portugalete.
De todos es conocida la “Topografía histórica de Portugalete” publicado en 1872 así como el sitio y bombardeo vivido por nuestra localidad durante el último asedio carlista, trabajos realizados por Marcos de Escorihuela y Conesa. Con anterioridad, otro trabajo de este médico fue publicado en Madrid tratándose del discurso pronunciado por el mismo en la facultad de Medicina de la capital del reino para aspirar al título de Doctor en medicina del ya citado centro. El tema elegido por el conferenciante fue: “La Medicina conduce al conocimiento de Dios y a la práctica de las virtudes”.

Gracias a Escorihuela, tenemos conocimiento de la vida de los portugalujos en los dos últimos cuartos del siglo XIX, sus costumbres, trabajos y vida social, pero a estos trabajos de Escorihuela hay que complementar la obra de otro médico de la localidad, esta se trata de “Higiene del Bañista en la Mar, con una ligera reseña de la hidroterapia y topografía de Portugalete” trabajo publicado en la imprenta de Juan E. Delmas de Bilbao, el año 1876, por el médico y cirujano titular de la villa portugaluja, Tomas de Ibarrondo y Ortiz.
Ibarrondo describe en la última parte de su trabajo el Portugalete que visita cada día. Sus fiestas, la playa, las calles empedradas, sus tiendas de telas, confiterías, casas de huéspedes, sus fondas: “la del Muelle, la del Norte, y el muy recomendable Hotel Francés, la del vapor y tres cafés”.




Escrito de una manera que llega con facilidad al lector, el mismo no ha sido hasta la fecha reproducido, a pesar de existir gran número de trabajos dedicados a este periodo de la historia de Portugalete, destacando los relativos a la etapa carlista.
Finalmente cabe destacar a otro galeno que dejo una amplia huella en Portugalete, dedicándole el consistorio una calle a su memoria en agradecimiento al gran número de servicios prestados por este a la población durante su vida, este no es otro que Juan José Conde-Pelayo y Ruiz, medico, poliglota y persona avanzada a su tiempo que también escribió y publicó distintos trabajos de interés científico y didáctico.



De estas obras cabe destacar el titulado “ Equivalencias del vino encorambrado, pesado por kilogramos y apreciado por litros” publicado en 1880, o “El Pitágoras o libro de cuentas ajustadas”, publicado este último en la imprenta de Escartín de Portugalete. Otro de los trabajos salidos de la mente de este médico fue la obra “ El tránsito del sistema de pesas y medidas de Castilla al métrico-decimal” editado también en 1880. Conde-Pelayo dejó referencias del Portugalete del momento que no fueron llevadas a imprenta pero que se conservaron por descendientes de su familia. Un gran medico y una gran persona a tenor del gran recuerdo que se conserva de él.



Como ilustración de esta entrada dos recetas manuscritas originales escritas por el médico Escorihuela, una de ellas con sello de la farmacia de Borreguero, ambas del siglo XIX, portada y pagina interior de la obra de Ibarrondo y finalmente un parte de baja de un músico municipal firmado por Conde-Pelayo y cartel del acto celebrado el 4 de Julio de 1924 en el Teatro Principal de Portugalete para recaudar fondos para la construcción de un mausoleo a querido médico de la villa jarrillera.





Para el conocimiento general y la Bibliografía General de Portugalete.

viernes, 12 de diciembre de 2008

PUBLICACIONES DEL SIGLO XVIII.

Como ya comente en otra de las entradas, Portugalete cuenta con una importante serie de publicaciones editadas en pasado siglo XVIII que abarcan distintos campos de la vida cotidiana y social del momento.
De entre los mismos cabe destacar el “Memorial Ajustado, Hecho con Citación y Asistencia de las Partes, en Virtud de Auto del Consejo, del Pleyto Pendiente entre el Ayuntamiento, Justicia, y Regimiento de la Villa de Portugalete en el Señorío de Vizcaya: Y El Consulado de la Villa de Bilbao, Sobre La facultad de cargar y descargar en Portugalete géneros de comer, beber, arder, fierro, acero, y madera.” (se ha respetado la grafía original de la obra), publicado en la imprenta madrileña de Sancha el año 1799.


En este trabajo se describen las actividades comerciales de nuestro puerto desde varios siglos atrás a la fecha de publicación del pleito. Se cita como Portugalete en su defensa muestra ejecutorias de la Chancillería de Valladolid de 1631, se cuenta las cargas de algunas de las naves que recalaban en nuestro puerto, como la venta de un cargamento de cebollas que transportaba un barco gallego traídas desde Asturias o la descarga de maíces, alubias y perniles.Una importante obra si se quiere tratar con rigor el siglo XVIII de nuestra villa.


Complementando el anterior es interesante consultar uno de los pocos armoriales, si no el único, de un linaje enteramente portugalujo de esta época. El que yo conozco lleva por nombre “Armorial del Rey de Armas Universal de la Católica Majestad del Señor Carlos, Rey de España por Ramón Zuzo y Ortega” realizado en Madrid en 1765.Los apellidos y familias que en este armorial se describen son Umaran, Gochi, Lecubarri y Urioste, todos de Portugalete, citando la descripción de sus diferentes escudos de armas, orígenes familiares y miembros destacados de estos linajes


Si en la primera obra citada podemos tener acceso a las actividades comerciales, productos de todo tipo y relaciones entre diferentes instituciones en esta época, el segundo nos acerca a una importante familia capaz de realizar un armorial con todo lujo de detalles, pintado a mano y manuscrito en la capital del reino, trabajo poco frecuente en nuestra comarca en ese tiempo.
Curiosamente, ni la entrada en que relataba otro pleito publicado en este siglo ni los dos que cito en este momento, han sido citados o reproducidos hasta el momento.



Las imágenes que se insertan corresponden a la portada y pagina interior del pleito de 1799, el principio de la descripción correspondiente al linaje Umaran y su escudo nobiliario, la primera pagina del apellido Urioste y finalmente el escudo del apellido Lecubarri, todos incluidos en el armorial que se cita en esta nueva entrada.





Publicaciones para una bibliografía general de Portugalete.


VIAJEROS


Hace unos años durante un viaje que efectué a Londres, tuve el placer de poder consultar varios libros relacionados con Portugalete que se conservan en la British Library, una de las mejores bibliotecas del mundo.
Curiosamente pude ver como dentro sus fondos se conservaban obras de varios autores portugalujos así como de temas relacionados con la villa.
Uno de los apartados que más me gustó fueron varios libros de viajeros británicos que durante el siglo XIX pasaran por distintos motivos por Portugalete. En alguno de estos trabajos, los autores ilustraban sus escritos con dibujos de las zonas por las que pasaban, algunos de estos de nuestra villa, nunca reproducidos en publicaciones actuales.
Más adelante traeré a este blog, datos de libros de viajeros, ilustraciones etc. para conocimiento general. Hasta ese momento, acerco la referencia que aparece en el periódico Bilbao en el número de Diciembre de este año. En la página 30, S. Calleja en su artículo “Impresiones de un Galés a comienzos del XX” cita como en el libro editado en 1987 titulado “De Bilbao a San Sebastián” de Fernando Altube, este recoge las apreciaciones del viajero y pintor galés Edgar Wigram durante uno de sus viajes por la península. Wigram narra en un libro publicado en 1906 bajo el titulo “Northern Spain painted and described by Edgar Wigram” sus impresiones durante un viaje por nuestra costa son muy positivas indicando en sus páginas; “mi llegada a Bilbao me impresiono tanto como la que hice a Génova y la Riviera, ambas fueron por mar. Románticas colinas elevándose desde el mismo borde de las aguas, velos de bruma rasgando la temprana luz del sol; y las brillantes aldeas ascendiendo los riscos alrededor del puerto en forma de concha de Portugalete; componían un cuadro que podía ser trasplantado a Lugano o Lucerna.”
Si queréis ver todo el artículo es pongo el enlace que se encuentra en internet de esta publicación.
Como ilustración inserto el plano de la ría que se recoge en la obra Civitates Orbis terrarum de Hogenberg, en el que observa “la Vara de Porto Galete”

martes, 9 de diciembre de 2008

PORTUGALETE PUBLICITADO

Durante décadas, Portugalete fue un tradicional lugar de encuentro de gran número de veraneantes que acudían a disfrutas de nuestras costas, paisaje o gastronomía.
Posadas, fondas y para los más pudientes el Hotel de Calvo, albergaban a visitantes de distintas regiones e incluso países. El veraneo atraía también a vecinos de los pueblos cercanos que acudían a contemplar los fuegos de artificio, las cucañas o las regatas de traineras. Los acontecimientos se van rebautizando según el devenir de los acontecimientos, las regatas de traineras si bien en un principio se denominan de su majestad el rey, con el cambio de la forma de gobierno pasan a llamarse del Presidente de la República.



Durante esta etapa, el gobierno estatal publicitaba nuestro paisaje, costumbres y monumentos en diferentes países europeos con el propósito de atraer visitantes, fomentando el comercio y la llegada de divisas.
Dentro de las diferentes publicaciones publicitarias dedicadas a Vizcaya, Portugalete ocupa la mayor parte de la información de la provincia, ilustrando diferentes apartados de la villa las páginas dedicadas a monumentos y ocio.
Como muestra traigo en esta entrada varias imágenes de una de estas publicaciones realizadas durante el periodo republicano, editada en ingles y repartida por diferentes países europeos.

viernes, 5 de diciembre de 2008

PEDRO PÉREZ DE CASTRO



Uno de los principales artistas que ha plasmado a Portugalete en sus obras durante el siglo XIX es sin lugar a dudas Pedro Pérez de Castro, diplomático, pintor, mayordomo de semana de su majestad el Rey e importante hombre de las artes de su tiempo.
A mediados del siglo XIX y tras varios viajes a las provincias de Vizcaya y Guipúzcoa, dibuja una serie de paisajes de los cuales Portugalete aparece al menos en cuatro de estas láminas.
La mayor parte de las litografías realizadas fueron publicadas en Madrid dentro de la colección “Álbum de Paisajes y Vistas de España, trabajo que comprende 24 litografías. En esta serie, aparece la titulada “Torre de Señales en el Puerto de Portugalete”.
De las imágenes portugalujas salidas de los pinceles de este autor traigo a este blog la titulada “Costa de Portugalete” una bonita litografía en la que se puede apreciar la llamada “Peñota”, roca de una forma curiosa que se encontraba en la zona de nuestra costa que aún conserva este nombre.

martes, 2 de diciembre de 2008

EL PORTUGALUJO Fr. JOSE GABRIEL DE LAZURTEGUI Y ECHEVARRIA





Uno de los portugalujos relevantes durante el siglo XVIII y bien entrado el XIX, fue el fraile de la orden de los agustinos calzados, Fray José Gabriel de Lasurtegui y Echevarria, religioso que ostento el cargo de Provincial de la orden en Lima, Perú.
José Gabriel había nacido en Portugalete el 4 de Junio de 1776, uno de los cuatro hijos del matrimonio de Ildefonso de Lasurtegui y Mendivil natural de la villa de Durango y de la portugaluja Ramona de Echevarria y Yovera.
Parece ser que a una edad no muy temprana se traslada hasta el Perú, encontrándose en esta colonia junto con uno de sus hermanos. En Perú y dentro de su congregación religiosa, ostenta el cargo de provincial de la orden, compaginando el puesto con el de maestro. En 1821 y tras la independencia de este nuevo país de España, solicita autorización a sus superiores para trasladarse nuevamente a la metrópoli, asentándose de manera temporal en el convento de esta orden en Bilbao.
Al parecer por motivos de salud, es autorizado a trasladarse hasta Sevilla, residiendo en la llamada “Casa Grande” de la orden Agustina de la capital hispalense. En 1858 y ya a edad avanzada, ingresa en la Hermandad de la Santa Caridad de esta ciudad, falleciendo el 11 de Febrero de 1862 en Sevilla. Durante toda su vida practico la pobreza ayudando a sus semejantes con sus conocimientos como maestro y con los trabajos organizados desde la dirección de la orden religiosa a la que pertenecía.
Del mismo se conserva un cuadro que recoge al fraile portugalujo en su lecho de muerte, imagen que reproduzco en este blog para el conocimiento general.
Fray Gabriel de Lasurtegui fue uno de los tantos portugalujos que viajaron al nuevo mundo como miembro de instituciones religiosas con el fin de evangelizar a los habitantes de estas tierras. En el caso de este religioso agustino regreso nuevamente a España tras la independencia de este país, en otras ocasiones, los emigrados se quedaran para siempre en estas tierras. Un nuevo “jarrillero” que engrosa la larga lista de ausentes que partieron de nuestra villa.

domingo, 30 de noviembre de 2008

PUBLICACIONES SOBRE PORTUGALETE.



Como ya es sabido, Portugalete cuenta con una amplia bibliografía relacionada con diferentes apartados de su historia. Las principales obras que tratan casi de manera exclusiva sobre esta villa marinera se han editado en el pasado siglo XX, encontrándose cerca de media docena de trabajos publicados durante el siglo XIX.
Lo que no es tan conocido es que al menos existen tres publicaciones que de una manera clara tratan de diferentes pasajes de la historia jarrillera editados durante el siglo XVIII.
En la mayor parte de los casos, estas ediciones tratan de pleitos entre Portugalete y localidades vecinas, pero leyendo el contenido de los mismos se pueden leer pasajes de la vida del municipio desde el siglo XVI. Los límites, los derechos y otros pasajes de la organización y facultades con los que contaban los habitantes de Portugalete durante estos espacios de tiempo.
Como el principal precepto o ideario de este blog es la divulgación de todo lo relacionado con Portugalete y su cultura desde el respeto, sirvan las imágenes que se insertan en esta entrada para acercar la portada y una de las páginas interiores de una de estas obras, para el conocimiento general de las personas que leen este blog.



EL CARABINERO AGAPITO ZORRILLA SÁEZ


El pasado domingo 16 de noviembre, el periódico El Correo publicaba un artículo de Imanol Villa en el que se daba cuenta de un suceso acaecido en Portugalete el año 1908.
El 1 de Noviembre de ese año, el carabinero con destino en Portugalete, Agapito Zorrilla Sáez, disparaba su arma reglamentaria contra el sargento Francisco Mendoza Sánchez causándole la muerte. A consecuencia de estos hechos, el carabinero Zorrilla será juzgado por las autoridades militares siendo condenado a la pena de muerte. Esta pena fue ejecutada en Portugalete, convirtiéndose en el último reo fusilado en esta villa antes de la guerra civil.
A continuación inserto el texto completo aparecido en El Correo y cuya titularidad, como se ha dicho en un principio, corresponde a Imanol Villa, y en el que de una manera escueta se describen estos sucesos. Complementando a este texto me ha parecido interesante insertar unas imágenes que complementen el mismo, una de ellas corresponde al periódico El Nervión, diario del momento que junto con otros, se hicieron amplio eco del suceso, proceso y final de la historia. Conservo la colección completa de lo acontecido en esas fechas publicado en la prensa local, mostrando en el blog la parte en la que el reo llega a la villa para pasar sus últimas horas.
Así mismo, una imagen del puesto de carabineros que se encontraba en el Muelle Churruca hasta no hace muchos años.


El 1 de noviembre de 1908, a las dos de la tarde aproximadamente, el carabinero Agapito Zorrilla Saez disparaba en Portugalete su fusil reglamentario contra el sargento del mismo cuerpo Francisco Mendoza Sánchez, «destrozándole la cabeza de un balazo». En el lugar de los hechos se hallaban presentes varios carabineros y un cabo que, pese al desconcierto inicial, lograron reducir y detener al agresor. Ante un suceso de esa magnitud se dispararon las cábalas y suposiciones.
¿Qué motivo había empujado a Agapito Zorrilla a cometer un acto tan denigrante? A simple vista, nada podía justificarlo. Según las versiones que empezaron a correr de boca en boca, todo apuntaba a un posible arresto aplicado por el sargento al agresor, castigo que éste no supo asimilar. También se decía que todo había empezado por la negativa de Agapito a dar novedades a su sargento cuando éste se las pidió, postura que fue recriminada por el superior y ante lo cual, presa de la ira, el carabinero le disparó sin piedad. Otros decían que todo se debía a que la víctima le había negado al agresor un permiso que le había pedido. Todos buscaban una causa con la que explicar un crimen absurdo.
Profunda depresión
Una vez comunicados los hechos al gobernador militar de la plaza, éste transmitió la noticia al capitán general de la región «cuya contestación se espera, para saber si el juicio será sumarísimo, en cuyo caso el fusilamiento del citado carabinero sería dentro de dos o tres días». Agapito Zorrilla fue trasladado a la prisión de Portugalete donde se le tomó declaración. Este carabinero con más de veinte años de servicio y que tenía mujer y dos hijos, afirmó que había matado al sargento para darle un escarmiento y que no se arrepentía de nada.
Sin embargo, conforme pasaban las horas, su ánimo se vino abajo hasta quedar sumido en una profunda depresión. No quería comer ni ver a nadie. Finalmente, ahogado en lágrimas, pidió cambiar su declaración. En su segunda versión afirmó que no recordaba nada de lo ocurrido y que durante la mañana y primera hora de la tarde había bebido bastante vino. Pocos eran los que daban crédito a aquella amnesia provocada por un aplastante sentimiento de arrepentimiento que le hacía llorar como un niño.
A esa imagen de desesperación -la prensa describió con pelos y señales casi todo lo que el detenido hizo durante su estancia en prisión, incluido lo que comió, bebió y las horas que durmió- se unió el lamentable cuadro familiar que tenía el desgraciado: una mujer sin muchos recursos y dos hijos; el mayor, de 7 años, deficiente mental y el pequeño, con 5, ciego de un ojo.
El reo fue trasladado a la cárcel de Larrínaga el 3 de noviembre. Quienes fueron testigos de su traslado y primera estancia en el penal de Bilbao, coincidieron en que estaba hundido. Malcomía, dormía poco y no hablaba con nadie. Además su expresión era la de una persona ida, como desconectada de la realidad. «Hubo momentos en los que parecía idiota», llegó a señalar algún testigo. Era como si se hubiera resignado a su suerte que no era otra que la de morir fusilado.
El Consejo de Guerra empezó el día 4 en dependencias de la cárcel de Larrínaga. Allí fue donde, ante el tribunal nombrado al efecto, Agapito Zorrilla, por vez primera, narró los hechos que le habían llevado a reventarle la cara de un disparo a su sargento. Al parecer él había dicho a su superior que uno de los cabos robaba petróleo y vino de los barcos. Sin embargo, el sargento, tras hablar con el supuesto implicado, decidió arrestar a Agapito. Esto, y el hecho de que el citado sargento se dirigiera a él de malas maneras, hizo que se le subiera la sangre a la cabeza. El resto todo el mundo lo sabía. Él no quería matar a nadie. Lo que ocurría es que a veces era víctima de arrebatos violentos. Incluso a veces «había llegado á golpear á su mujer y sus hijos». La versión de los testigos completó y dio sentido a la del acusado. Efectivamente, él había lanzado una seria acusación contra un cabo, pero cuando el sargento le pidió que se lo dijese a la cara, se negó. De ahí que su superior decidiese arrestarlo.
Desequilibrado mental
A la defensa del procesado -además de hacer hincapié en sus 28 años, 8 meses y 25 días de servicio casi intachable- no le quedó más remedio que alegar locura. Según informes presentados por los doctores Areilza, Aldecoa y Carrasco, el carabinero era un desequilibrado mental con propensión genética a actos de locura. ¿Se podía condenar a un loco? Por ello, la defensa pidió su reclusión de por vida en un manicomio. Pero el fiscal no pensaba lo mismo. El caso era muy grave y no cabían atenuantes de ningún tipo. Pidió la pena de muerte y el pago de 1.500 pesetas a la viuda en concepto de indemnización. Conscientes de que las horas de aquel infeliz se acababan, algunas instancias realizaron gestiones para obtener el correspondiente indulto. El Ayuntamiento de Bilbao, la Cámara de Comercio, la Diputación, el Club Náutico, la Sociedad El Sitio, el Círculo Republicano y hasta el Ayuntamiento de Barcelona, unieron sus esfuerzos para evitar el fusilamiento. Fue inútil. La sentencia se cumplió el 9 de noviembre en el fuerte de Portugalete. Agapito Zorrilla fue fusilado ante miembros del Regimiento de Garellano, la Guardia Civil y Caballería, presentes allí para que comprobasen con sus propios ojos el precio que tenía la insubordinación y la locura.

lunes, 24 de noviembre de 2008

ANA MARIA CASTELLANOS Y DE PALACIOS


Hace unos años tuve el placer de intercambiar varios correos electrónicos con la autora de un trabajo en el que en uno de sus apartados se describían diferentes pasajes de la vida de una portugaluja singular. Una mujer fuerte en una tierra inhóspita en el siglo XVIII, La Patagonia.
La autora, Virginia Haurie, narra en su trabajo “Historias Reales de la Patagonia Invisible, Mujeres en tierra de hombres”, diversos sucesos que tuvieron a esta portugaluja como protagonista.
Tras la consulta en el Archivo Histórico Eclesiástico de Bizkaia localizo a esta protagonista como nacida en Portugalete el 29 de Septiembre de 1750, hija de Andrés Castellanos Sánchez y María Antonia Palacios Lanzagorta.
Según la autora es una de las primeras cinco mujeres libres en asentarse en esta zona en 1779. Esta primera expedición civil se encontraba compuesta por 23 personas, las cinco mujeres citadas y sus respectivas parejas, dos niñas, sumando el total, hombres solteros en busca de fortuna.
Con anterioridad, la población femenina se resumía a la escasa presencia de cautivas e indígenas, cobrando especial importancia la presencia de las primeras colonas europeas ya que ponía de manifiesto el antiguo lema de la corona que “gobernar es poblar”.
La misma junto con el resto de colonos se instalara en el fuerte militar del “Carmen”. Las condiciones de habitabilidad son extremas siendo la residencia pequeños cobertizos construidos con juncos.
Ana María llega al fuerte ya casada con el Labrador Matías Legarreta y siendo madre de un pequeño hijo de nombre Joséf.
De una cultura poco habitual para una mujer de la época (sabía leer y escribir perfectamente) se verá inmersa en unos acontecimientos que perturbaran la normal existencia en este fuerte militar.


Posiblemente debido a esta cultura, a las condiciones extremas en el que se desarrolla la vida cotidiana o las condiciones familiares (su marido tenía una fuerte dependencia de las bebidas alcohólicas) puede que propiciara que se vea fuertemente atraída sentimentalmente por el herrero del fuerte siendo correspondida por este.
Los comentarios y murmullos en esta pequeña sociedad tan falta de noticias no tardaron en aparecer, llegando a oídos de su marido el cual la colocara grilletes en los pies para escarnio público de esta. Pero esta contundente medida resulta insuficiente cuando uno de los protagonistas de este suceso es el herrero del fuerte.
Esta relación será solo la punta de lanza de acontecimientos posteriores y que tendrá especial trascendencia en la vida futura de esta joven portugaluja.
Uno de los soldados del cuerpo de Artillería en este fuerte destacado y de nombre Bernardo Patruller se proponía desertar de este destacamento.
La huida por tierra resultaba extremadamente arriesgada, pero contaba con la colaboración de otro militar de nombre Aguirre el cual había prometido facilitarle caballos. Pero para conseguir estos animales era necesario tener dinero, un bien muy escaso en este fuerte.
En los mimos momentos en que se fraguaba esta huida, el herrero se ve involucrado en una pelea con un indígena de apodo “Capitán Chiquito” que resultara muerto a consecuencia de esta acción. El herrero será detenido y trasladado al bergantín “Nuestra Señora del Carmen” a la espera de la celebración del juicio, reclamando las autoridades del destacamento militar, la pena de muerte entre fuertes tumultos y algaradas protagonizadas por la población indígena.
La desesperación empieza a adueñarse de Ana María Castellanos la cual teme por la vida del herrero. A consecuencia de esto, la misma fragua un plan de huida para el herrero, contando con la ayuda del marinero del Bergantín Joséf de Castro, huiría del barco encontrándose con el propietario de los caballos, Aguirre, en un lugar determinado facilitando la fuga del mismo. Estaba todo pensado y los involucrados sobornados.
Matías Lejarreta, esposo de la portugaluja, despechado por los lloros de la misma a causa de la futura suerte del herrero además del apreciable embarazo que esta tenia fruto de las relaciones mantenidas con su amante, denunciara a la misma ante las autorices como inductora del creciente malestar que se vivía por parte de la población militar acusándola de provocar a los mismos a la deserción, tomando como ejemplo el conocido caso de huida de Bernardo Patruller.




El superintendente Francisco de Viedna hará prender a Ana María en su casa confinándola en un arresto domiciliario hasta la llegada del habilitado. Esta autoridad, Vicente Vázquez y Salgado, en el momento de personarse en el fuerte y junto con las colonas Francisca Longeras y Pascuala del Campo, ordena registrar la vivienda de Ana María en busca de pruebas que avalarían la tesis de la denuncia.
En el juicio, las personas sobornadas por esta y cómplices del intento de fuga del herrero del barco prisión declararan en contra de Ana María Castellanos, incidiendo en contra de la misma con el único ánimo de salvar sus vidas.
Tras un pleito lleno de habladurías y rumores, el juez condenara a Ana María a la pena de dos años de presidio en Uruguay.
Su marido fue así mismo expulsado del fuerte y condenado a la realización de trabajos a favor de la comunidad en un lugar donde no pudiera emborracharse.
Finalmente el herrero se salvo de la horca, quedando demostrado que de toda la historia, nuestra biografiada fue la peor parada.
Desconocemos que avatares vivió nuestra portugaluja y los sucesos de los que pudo ser protagonista tras su marcha de esta instalación militar, como finalizó su existencia y como una persona de su cultura se asentó durante una época en estas inhóspitas tierras.
Finalmente y como ilustración a esta entrada se insertan las imágenes de dos cartas que se conservan en los archivos argentinos escritas por Ana María con el apellido materno así como la portada del libro que ha servido de base para este articulo, trabajo que es fácilmente adquirible por internet y del que han realizado varias ediciones, libro que aconsejo la compra a los amantes de la historia de Portugalete y sus vecinos.
Agradecer a Virginia Haurie los datos facilitados y espero que esta portugaluja desapercibida hasta el momento de la crónicas de la villa, se la incluya en las relaciones de portugalujos que pasaron sus vidas fuera de su localidad. No solo emigraron marinos famosos, militares o clérigos, el pueblo llano fué el prncipal grupo de desplazados a las nuevas colonias.

GRABADOS E IMAGENES (1)

Antes de la existencia de la fotografía, la representación grafica de Portugalete aparecía en libros y publicaciones de manera esporádica. Los acontecimientos deportivos, políticos o culturales se representaban en las páginas de las revistas del momento acompañándolos con dibujos a grabados que facilitaban al lector una imagen cercana a la noticia periodística. Portugalete aparece durante el siglo XIX principalmente por dos causas, las guerras carlistas y los acontecimientos relacionados con la ría. Sitios y bombardeos, tropas y uniformes por una parte y regatas, barcos o acontecimientos de todo tipo por otra, ilustraron sobre todo a finales de este siglo distintos parajes de la geografía jarrillera.







Dentro del pequeño archivo que poseo he logrado reunir una pequeña cantidad de estas ilustraciones publicadas en varios países europeos. Portugalete aparece en revistas francesas, inglesas y alemanas sobre todo en los periodos bélicos del último cuarto de esta centuria.
En esta ocasión traigo a este Blog dos de los primeros grabados en los que aparece esta villa durante la primera Guerra Carlista. Los mismos datan de una publicación de 1842 y describen situaciones de años anteriores durante el citado conflicto.
Espero que gusten.

El texto que acompañan a estos grabados son: “Son embarcados en Portugalete varios facciosos” y “Un bergantín de guerra francés hace fuego sobre los facciosos”.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

FRAY JUAN BAUTISTA DE MOLLINEDO

Una de las figuras más relevantes que ha dado la villa de Portugalete a lo largo de todos estos siglos, y sin embargo más desconocido, es sin lugar a dudas el fraile Franciscano Fray Juan Bautista de Mollinedo, figura clave en la colonización de las tierras del suroeste mexicano así como descubridor de los nacientes territorios aun sin explorar durante el siglo XVI en el país azteca.
Mollinedo nace en la villa de Portugalete el año 1557. A temprana edad emigra a los territorios de Nueva España (México), donde motivado por su profunda fe religiosa ingresara en la orden franciscana en el convento de Acambaro (Guanajuato).
En esta comunidad, y como parte de su formación religiosa, estudiara varias de las lenguas indígenas del entorno, especializándose en el Otomi, idioma que llegara a hablar a la perfección.
Tras este periodo se trasladara al convento de San Juan Bautista de Xichú dentro de la provincia franciscana de San Pedro y San Pablo de Michoacán. En esta congregación obtendrá la máxima representación con el cargo oficial de Guardián de la orden.
Regresa a España viajando nuevamente al nuevo mundo junto con un nutrido grupo de franciscanos el año 1601. De esta marcha se conservan en el Archivo de Indias de Sevilla el expediente de información y licencia de pasajero a Indias de Juan Bautista Mollinedo, fraile franciscano, a Perú. Fecha de la licencia 20 de Febrero de 1601.[1]
En 1607, y dentro de su labor misionera, se adentrara junto con otros miembros de su congregación, en la región de Rio Verde. De sus acompañantes cabe destacar a Fray Juan de Cárdenas, con el que descubrirá y evangelizara buena parte de estas nuevas tierras.

[1] Archivo General de Indias, Sección Contratación 5265, N.1, R35.

La expedición será extremadamente dura llegando a no tener más equipaje que sus propias rotas, como calzado sus pies desnudos y como alimento unas pequeñas tortas de maíz tostadas.
Llegaran al puesto o avanzada militar de Santa Catarina, dirigiéndose a Pinihuán, donde lograran reunir a varias familias de nativos creando una población. En este lugar construirán una pequeña capilla de paja para oficiar misa, primera construcción de los europeos en estas tierras. Esta zona se encuentra en el actual estado mexicano de San Juan de Potosí, siendo estas primeras familias indígenas pertenecientes a la etnia Maya.
Iguales hechos repetirán en la población bautizada con el nombre de “Lagunillas”, trasladándose posteriormente al llamado “Valle del Maíz” donde levantaran una iglesia además de un convento para la congregación. Esta última construcción ser edificada con muros de adobe y techo de paja y pintada con cal blanca.
Otro nuevo convento además de una nueva iglesia será construida en la localidad de Tula, estando considerado este lugar el segundo pueblo misión en la historia del país azteca.
Posteriormente, y continuando con este periplo, Mollinedo y sus compañeros permanecerán una nueva temporada en Santa Catarina reponiendo fuerzas, dirigiéndose tras este periodo hacia el norte hasta El Jaumave y prosiguiendo hasta el Nuevo Reino de León, ultimo paraje del llamado Río Verde.
En la primera expedición Mollinedo, Cárdenas y el resto de frailes que les acompañan se relacionaran con las distintas etnias y tribus que habitan la región, intercambiando conocimientos con Alaquines, Pames, Guachichiles, Pisones y un largo etcétera que sobrepasara la veintena de grupos indígenas.
En toda esta región los Franciscanos serán los primeros europeos en adentrarse y tomar contacto con los originarios pobladores locales.


Tras finalizar este primer viaje, Mollinedo y su expedición regresaran al convento de Acambaro donde darán cuenta a las autoridades religiosas, políticas y militares de las zonas descubiertas y las características de las mismas, solicitando autorización para el envío de más frailes con el propósito de evangelizar todos los pueblos descubiertos.
Entre otros Mollinedo se entrevista con el Marqués de Guadalcazar Virrey de Nueva España, al que nuevamente solicitara su colaboración para la empresa citada.
El Virrey encargara diversos estudios sobre lo descrito por Mollinedo y su grupo, encargando uno de los mismos a Fray Diego Muñoz, provincial de la congregación en las provincias de San Pedro y San Pablo de Michoacán y al Alcalde Mayor del pueblo de Queretano. El dictamen de ambos será favorable a las tesis expuestas.
Una de las incidencias que hace constar Mollinedo en todas las entrevistas que mantiene, es el excelente recibimiento de que es objeto por parte de todas las tribus con las que se tiene contacto.
Tras varios años de negociaciones y solicitudes, finalmente el 5 de Mayo de 1612 se obtendrá la licencia firmada por el rey Felipe II por la que se ordena proveer de todo lo necesario para la conversión de los indios del Rio Verde, Valle de Concá, Cerro Gordo y Jaumave.
Las primeras estimaciones cifraban que la población que se podría localizar estaría compuesta por unas 600 personas aproximadamente.
A pesar de la fecha de autorización real, el proyecto se irá demorando, teniendo que escribir varias veces Mollinedo al Rey. Una de estas misivas está fechada en 1616.
Finalmente en 1617 y valiéndose del patronazgo de la corona, se ordenara por parte del Virrey la construcción de iglesia y convento en la zona de Río Verde, con el estatus de Fundación, teniendo la representación y responsabilidad de estos lugares dos frailes de la congregación franciscana de Michoacán . Estos recibirán “como avío 150 pesos de oro común, 75 fanegas de maíz, ornamentos, campana, cálices, patenas, vinajeras, manteles, libro de canto y fierro para hacer ostias”.
Para facilitar el agrupamiento de la población y poder crear un núcleo rural, se ordena entregar a las tribus autóctonas “y por una sola vez, 200 fanegas de maíz, dos docenas de bueyes, cuatro docenas de rejas de arar, 50 vacas, dos toros, 200 ovejas y 100 cabras”. Del reparto se encargaran Mollinedo junto con D. Juan de Porras y Ulloa, Capitán y Alcalde Mayor de las minas de Xichú.


Entre los meses de Julio a Septiembre de 1617, Juan Bautista de Mollinedo, en presencia de los indios Chichimecas de la zona así como de los españoles de los asentamientos próximos, realiza varias ceremonias de fundación de localidades y parroquias, delimitando sus demarcaciones geográficas y dejando clérigos en las siguientes poblaciones:
1 de Julio en Santa Catarina Mártir de Río Verde, 6 de Julio en San Antonio de Lagunillas, 8 de Julio en Nuestra Señora de la Presentación de Pinihuán, 10 de Julio en San Felipe de Jesús de los Gomates, 15 de Julio en Nuestras Señora de la Purísima Concepción del valle del Maíz , 22 de Julio en San Antonio de Tula, 23 de Julio en San Juan Bautista de Jaumave, 29 de Julio en Nuestra Señora de los Ángeles del Monte del Alberne.
Durante el mes de Agosto se fundan el día 1 la localidad de Santa Clara, el 8 San Cristóbal de Rio Blanco. Finalmente en Septiembre se crearan las localidades de Santa María de Teotlán el día 4, el 12 San Pedro Mártir de las Alpujarras y el 22 en San Juan Tetla de Cerro Gordo.
Durante más de diez años, Mollinedo junto con otros miembros de su congregación recorrerá buena parte de esta zona de México, catequizando a indios Pames y Pisones entre otros y fundando diferentes congregaciones de su orden. Finalizara esta labor en 1627.
Como responsable franciscano de la estas nuevas tierras viajara a España intentando que la presencia franciscana fuese más relevante en estas regiones aun por explorar.
Obtendrá el mandato real por el que se le facultaba como representante de su orden junto con el responsable de la Compañía de San Agustín y el de la de Santo Domingo, en contra de la cédula por la que se privaba de sus exenciones a los religiosos a favor de los obispos.
Tras finalizar con los mandamientos reales cayó enfermo, falleciendo en el convento franciscano de Madrid en 1628.
Esta repentina muerte truncara todos los proyectos para poder adentrarse en otras regiones inexploradas del país mexicano. Los planes de Mollinedo era el afianzamiento de la fe cristiana en las nuevas zonas descubiertas, compaginándolo con el control administrativo, político y estratégico para la corona, teniendo además una mayor zona de influencia de su orden religiosa.
El proyecto final recogía la evangelización desde el Yucatán hasta La Florida.
Cabe citar que algunas de las poblaciones fundadas por este portugalujo se habían despoblado en 1637 fruto de asesinatos y asaltos producidos por revueltas indígenas.
Solamente tras la pacificación impuesta por el Capitán Gaspar Ibáñez de Argoitia y la prisión y ejecución de algunos de los cabecillas se llevo la paz a la comarca.
Tras la revuelta y para mitigar el malestar por las condiciones con las que se trataban a los indígenas por parte de los hacendados, se ordeno repartir por parte de las autoridades, tierras, agua, solares, además de carne de venado.


Algunas de las poblaciones fundadas por Mollinedo.

Como ya se ha descrito en la biografía de Mollinedo su principal labor y a la que dedico la mayor parte de su existencia es la fundación y evangelización de las tierras que comenzaban a descubrirse en el continente americano.
Las ceremonias de toma de posesión se desarrollaban de diferente manera aunque todas ellas tenían un mismo patrón a seguir.
El 1 de Julio de 1617 Mollinedo funda la misión de Santa Catarina Virgen, embrión de lo que será en el futuro un importante núcleo de población. Los actos de ceremonia comenzaran con la celebración de una misa en la iglesia de Vaharenque, tomándose posesión del lugar en nombre de la corona y delimitándose la demarcación geográfica en que debía de comprenderse. En su posterior viaje a España, Mollinedo realizara gestiones para que esta población tenga el estatus de “Custodia”, obteniéndose la cedula real para tal distinción el año 1621. (Se denominaba “Custodia” mandaba por un Custodio religioso compuesta por zonas indígenas sin evangelizar y misiones. El Custodio residía en la cabeza de la región, estando compuesta esta por un gran número de misiones).
A finales del siglo XVII, Fray Martín de Herrán será el sucesor de Mollinedo, convirtiendo la comarca en una zona prospera, ensanchando las fronteras y aumentando la Custodia con nuevas misiones.
Otra de las poblaciones fundadas por este portugalujo, Tula, se encuentra en el estado de Tamaulipas, antiguo nuevo Santander. El 22 de Julio de 1617 la expedición de Mollinedo llega desde La Sauceda en el estado de San Luis de Potosí. Portaban una imagen de San Antonio, santo que todavía se tiene como patrón de la localidad.
La pequeña representación franciscana se asentara en la falda sur del cerro bautizado como de La Cruz, reuniéndose con familias de las tribus Mascorros y Pisones. Estas personas, junto con las recién creadas misiones serán el embrión de esta población.
Como responsable de la administración de Tula, Mollinedo pondrá a Fray Diego de Espinosa, comprendiendo los términos de esta localidad desde “el puerto de Francia que cae al valle de las lagrimas, 8 leguas de dicho pueblo en contorno por parte de la jurisdicción del beneficio de Guadalcazar y por parte de Jaumave otras 8 leguas hasta el sitio que llaman de la Tinaja con todas sus vertientes y 4 leguas por la parte que nombran de Tanguachin”.
Como testigos de la fundación y firmantes del acta se encontraban los ciudadanos españoles Sebastián Jiménez, Pedro de la Fuente y Alfonso Cortes además de los capitanes D. Cristóbal, D. Pablo y D. Francisco, todos ellos propietarios de las rancherías de Chichimecas. Años después de su fundación, la población de Tula pasaría a depender administrativa y militarmente a la justicia de Valles.
Tras Fray Diego de Espinosa ocupara el cargo de administrador Fray Martín Herrán con el cual el desarrollo de la localidad aumentaría de forma espectacular, teniendo bajo su control a más de 10.000 pobladores de la etnia Chichimeca.
En la actualidad en esta localidad se pueden observa diferentes pinturas murales en sus calles en las que se recogen escenas de la fundación de la misma por Mollinedo y los frailes que le acompañaban.
Finalmente cabe citar la población de Santa Catarina Mártir de Rio Verde, fundada el 1 de Julio de 1617.
Esta población será administrada tras su fundación por Fray Juan de Cárdenas.
En 1621 se le otorgara el tratamiento de Custodia, pasando al de provincia libre en 1622. Al no poder cumplir con las condiciones necesarias, pasara nuevamente a ser Custodia hasta el año 1845.
Los primeros pobladores son las tribus autóctonas de Otomíes, Mascorros y Guachichiles.
10 años después de la fundación de Santa Catarina estos habitantes comenzaron a huir de la zona refugiándose en unas barrancas cercanas. Los malos tratos de que eran objeto por parte de algunos de los estancieros españoles así como la falta de alimentos propiciaran un fuerte éxodo de la comarca.
A pesar de los distintos mandamientos de la Real Audiencia así como las diferentes órdenes promulgadas para conservar de forma pacífica las tierras de estas tribus, las mismas no se cumplían.
En 1674, ya se había levantado la Iglesia, el convento y la casa del Capitán protector, mientras las viviendas de los indígenas se encontraban separadas entre sí, sin calles, y construidas sin orden y de forma anárquica. Tiempo después Martín de Mendealde, Capitán del lugar, ordena que todas las viviendas de la población aborigen se edifiquen alrededor de los edificios principales tomando como base el convento y la iglesia.
A finales del siglo XVII los habitantes se contaban en unas 60 familias de Otomíes por 6 de Chichimecas.
En la década de 1680 a 1690 las congregaciones religiosas trabajaran en la defensa de los indígenas contra los abusos de los hacendados, los cuales en esta época se dedicaban a invadir las tierras de los autóctonos, exigiendo servicio personal, pasando en casos extremos al secuestro de los indios y su posterior venta como esclavos en localidades como Puebla.
En 1743 se comenzó a construir la actual iglesia parroquial. 34 años más tarde (1777) se finalizaban las paredes de la misma además del techo de Zacate. Entre 1825 a 1835 se cerraran las bóvedas finalizándose la torre.
La figura de custodia en esta localidad finalizara a mediados del siglo XIX entrando el clero diocesano a suplir el puesto de los misioneros.
Hoy en día en Santa Catarina y frente a la parroquia, en la plazoleta de la fundación existe una estatua de Fray Juan Bautista de Mollinedo.
Así mismo también hay un colegio con el nombre de este Portugalujo en la calle Gabriel Martínez bajo la dirección de las religiosas Hijas del Sagrado Corazón y Santa María de Guadalupe.