lunes, 2 de marzo de 2015

LOS REMOLCADORES EN LA RÍA DE PORTUGALETE EN LOS ÚLTIMOS AÑOS DEL SIGLO XIX.



Uno de los paisajes sin los que no se puede entender la fisonomía portugaluja en los últimos siglos es sin lugar a dudas la zona del puerto donde llevan atracando las distintas compañías de  remolcadores desde el pasado siglo XIX hasta nuestros días.   

No se entiende la historia portugaluja  sin la continua presencia de los remolcadores por la ría y su vital importancia en acontecimiento de todo tipo, tal vez los últimos de los mismos en diferentes trabajos relacionados con la pasada guerra civil.

La entrada de hoy está dedicada a esos remolcadores que surcaban la ría en el pasado y más concretamente en los últimos años del pasado siglo XIX, por tal motivo, y a modo de ilustración de estas breves líneas, acerco una de las pocas imágenes que se conservan en las que se puede ver en sus respectivos lugares de amarre buena parte de la flota de remolcadores que surcaban la ría en esas fechas.

Como se puede observar en esta fotografía, los remolcadores se amarraban en varias boyas situadas en el cauce de la ría en las proximidades de la margen derecha, pudiendose observas las tradicionales palas con las que contaban estas naves en esas fechas. 

En la instantánea se ve a siete de estos remolcadores amarrados en fila, pudiéndose observar a nuestra villa como fondo de la imagen.

Esta imagen es posiblemente una de las pocas en las que se puede observar tan de cerca a los remolcadores en esas fechas así como la fisonomía más próxima al muelle viejo.

Estoy seguro que esta fotografía le va a gustar a mi buen amigo Juan Mari, un verdadero especialista en todo lo concerniente al tráfico fluvial en la ría en todas sus épocas.

Otra nueva fotografía de nuestra localidad en los últimos años del siglo XIX.

Espero que la entrada guste y hasta la próxima.

domingo, 1 de marzo de 2015

EL TRADICIONAL MERCADO DE PORTUGALETE EN LA ÚLTIMA DÉCADA DEL PASADO SIGLO XIX.



La entrada de hoy está nuevamente dedicada al trabajo del pintor burgalés Juan Antonio Cortés García, un reconocido artista de su tiempo que durante varios años veraneó junto a su familia en nuestra localidad. 

Las fechas de estancia del mismo se encuentran dentro de la última década del pasado siglo XIX, desde 1890 a 1898 aproximadamente. 

Si habría que destacar dos particularidades de las imágenes tomadas por Cortés serian sin lugar a dudas la calidad de las mismas, las placas de cristal eran de un tamaño considerable por lo que al positivarlas en papel la calidad de la instantánea permanecía casi invariable, y sobre todo el trabajo del autor de las mismas. 

Este último apartado es el más destacable. Cortés logra como nadie inmortalizar momentos cotidianos de un día cualquiera de los que permanece en Portugalete durante sus veraneos en la villa. La creatividad es algo que se palpa en cada instantánea, algo que conocen bien las personas con ingenio, los que no copian ni viven parasitando el trabajo de los demás.

Aunque una parte importante de las fotografías reproducen distintos rincones de la playa y sus inmediaciones, no solo recogen este rincón jarrillero, algo que varios autores ya habían plasmado con anterioridad, si no que retrata a los portugalujos del momento en su vida diaria. Desde el aguacil abroncando a las aldeanas por algún motivo económico (las aldeanas pagaban un impuesto por poder vender sus productos en Portugalete) hasta la imagen de los lugareños que observan entretenidos el mal genio del funcionario público. Portugalujos de todas las edades calados con la típica boina.



Cortés pasea por la villa de un extremo al otro. Recoge imágenes de los barcos fondeados en la dársena de Galdames, el pequeño puerto situado en el Muelle Viejo, la Plaza del Mercado, las inmediaciones del Puente Vizcaya, recorriendo el Muelle Churruca hasta llegar a la Torre de Señales y la playa, continuando recorrido a través de las tablas del Muelle de Hierro.

Fotografía nuestra localidad desde Sestao, Santurce y Las Arenas, inmortalizando de manera especial el tráfico fluvial así como los viajes que él y sus acompañantes realizan por distintas zonas de la ría.

Llama poderosamente su atención el Puente Vizcaya, fotografiando esta obra durante distintos momentos de su estancia en Portugalete. Gracias a Cortés podemos contemplar hoy en día una de las pocas fotos que existen de esta obra en los años de su construcción.

Retrata a la sociedad jarrillera del momento, una sociedad fácilmente clasificable a tenor de la indumentaria que lucen los mismos.  Desde las añas y personal de servicio de las grandes mansiones que pueblan Portugalete, hasta los propietarios de las mismas y el pueblo llano, los que tienen que ganarse la vida día a día para mantener, en la mayor parte de los casos, una numerosa prole.

Se puede observar a jóvenes féminas cuya edad estaría hoy en día en la obligación de permanecer en algún centro escolar recibiendo clases de todo tipo, trabajando cuidando niños, los más pequeños de las grandes familias o de las veraneantes, para aportar un salario al conjunto de sus respectivas familias.



Las imágenes de nuestra villa no solo están tomadas por Cortés a pesar de ser parte de su archivo personal. En varias instantáneas aparece el mismo junto a los suyos, incluso posa subido sobre una roca en la zona de Peñota, apareciendo en varias de estas fotografías el conjunto de la familia junto a algún amigo y lo que parece ser una cámara fotográfica del momento sustentado por personas de su entorno.      

En esta nueva entrada dedicada a este reconocido artista burgalés acerco alguna de sus imágenes más costumbristas, las cotidianas que observaron de manera habitual los portugalujos de finales del pasado siglo XIX. De entre las mismas he destacado tres en las que se pueden ver distintos motivos durante un día de mercado. La ya descrita con anterioridad imagen del alguacil municipal colérico batiendo con genio su vara mientras es observado por distintos portugalujos de diferentes edades (bien pudiera ser este alguacil el célebre de la jota  que en una de sus estrofas indicaba “que por no trabajar te has metido alguacil y a las pobres aldeanas no las dejas vivir que las sacas los cuartos para beber chacolí”).

Las otras dos imágenes complementan a esta, observándose diferentes zonas por las que se repartían las vendedoras durante los días de mercado.

Tal como ya indiqué en entradas pasadas, en próximas fechas acercaré otro grupo de fotografías realizadas por este reconocido artista burgalés.

Espero que la entrada guste y hasta la próxima.

sábado, 28 de febrero de 2015

RECIBO DEL CÍRCULO MONÁRQUICO DE PORTUGALETE EN 1927



En varias ocasiones he acercado al blog diversos documentos relativos a la actualidad política que desempeñaron en el pasado algunas organizaciones de la villa, que si bien en las fechas en las que se realizaron los mismos tuvieron un relativo peso específico en nuestra localidad, hoy en día no existen, siendo estos una parte más de la historia de Portugalete.

Hoy acerco un recibo de pago emitido el año 1927 por el Círculo Monárquico de Portugalete al empresario jarrillero Juan Manuel Gandarias, importante hombre de empresa nacido en nuestra localidad el 8 de marzo de 1870.

Como se puede observar en el citado recibo, la cuota mensual que pagaban los afiliados a esta organización monárquica ascendía a la cantidad de 5 pesetas. Una cantidad nada desdeñable para muchos habitantes de la villa en aquellas fechas.

El presidente de esta organización en 1927 era Julián Bayo, siendo el contador o tesorero José María Salgado.

El círculo Monárquico aglutinaba al empresariado y conservadurismo local en esas fechas, contando entre sus afiliados a la mayor parte de las grandes fortunas de la villa.

Juan Manuel Gandarias, afiliado de esta organización tal como aparece en el recibo, forma parte de una familia de empresarios que llegaron a amasar una importante fortuna.

Juan Manuel nace en el seno de una familia donde los cabezas de la misma son Pedro Pascual Gandarias Navea (natural de la localidad de Arrauza)y la portugaluja Victoria de Durañona Santa Coloma. Ambos contraen matrimonio en la basílica de Santa María el 22 de octubre de 1868.

De esta unión nacerán Juan Tomás, Juan Manuel, Casimira Casilda, Petra Nicolasa y María del Pilar.

Su vida está marcada por los negocios y la política, siendo uno de los fundadores de “La Piña” organización encabezada por el también portugalujo Víctor Chávarri.

Espero que la entrada guste y hasta la próxima.