lunes, 20 de julio de 2015

NARCISO DE IRALA Y MARTÍNEZ DEL VILLAR, JESUITA, MISIONERA, ESCRITOR Y CONFERENCIANTE PORTUGALUJO.




Como vengo acercando desde hace varios años, Portugalete ha dado a lo largo de su historia a un gran número de personas que han destacado en los distintos campos donde desarrollaron  su faceta profesional.

La entrada de hoy está dedicada al misionero jesuita Narciso de Irala y Martínez del Villar, nacido en nuestra localidad el 7 de febrero de 1896 y fallecido en la residencia de Loyola de esta institución religiosa el 13 de abril de 1988. 

Narciso era gemelo de  Antonio, este también jesuita y fallecido en1982.

Narciso y Antonio eran hijos de Juan José de Irala y Arriola, nacido en Torrelaguna, provincia de Madrid, el 15 de Junio de 1857, y de Casimira Martínez del Villar y Sáenz, natural de Munilla (La Rioja).

Esta familia tiene 12 hijos de los cuales cinco nacen en la villa de Portugalete. Dos de las hijas de este matrimonio también dedicarán su existencia a la vida religiosa, concretamente  María Patrocinio Irala y Martínez del Villar, religiosa de la Orden de las Madres Reparadoras y Sabina Irala y Martínez del Villar, como su hermana, religiosa de la Orden de las Madres Reparadoras también. 

El cabeza de la saga se dedica a diversos negocios, desde la minería, los ferrocarriles o los de alimentación, siendo el fundador y creador de la mítica “Harino Panadera” llevando en la actualidad en barrio bilbaíno de Irala este nombre en memoria del padre de Narciso.   



Las primeras experiencias dentro de la vida religiosa de estos dos portugalujos discurren de manera paralela. El 29 de Agosto de 1913 ingresan los dos en el Noviciado de Loyola donde reciben los primeros conocimientos de su futura vida como miembros de la orden de la Compañía de Jesús. Tras este periplo, realizan estudios de magisterio, Narciso en Orduña y Antonio en Tudela, ordenándose sacerdotes ambos el mismo día, mes y año, uno de ellos en Innsbruck y el otro en Oña.

Así mismo la entrada oficial  a la Compañía de Jesús de estos dos portugalujos se realiza el mismo día, Antonio la efectúa en la localidad Navarra de Javier mientras que Narciso se incorpora  en Wuhu (China). 

Narciso se dedicará durante dos años al estudio del idioma ejerciendo con posterioridad su labor de misionero en este país asiático.

Durante la llegada de Mao al poder, Narciso desempeña su actividad religiosa en la parroquia de Shangai regentada por la Compañía de Jesús. Tras la instauración del nuevo gobierno, Narciso recibe el mandato de abandonar el país asiático y fijar su nueva residencia en Brasil. 

Habían sido 22 años de estancia en China casi de manera ininterrumpida.

En este momento nace su segunda fase dentro del mundo de las misiones católicas auspiciadas por la Compañía de Jesús. Narciso con una gran experiencia a sus espaldas, se dedica a incentivar la creación de nuevas misiones en el continente sudamericano así como a oficiar conferencias explicando sus trabajos en la misión de Wuhu. 

Publica varios trabajos de los que cabe destacar  “Control cerebral y emocional” y “Eficiencia sin fatiga en el trabajo mental”, ambos trabajos reeditados en numerosas ocasiones.



Su trabajo como conferenciante le hizo viajar de manera constante, llegando a contabilizar una distancia en kilómetros que superaba las siete vueltas al globo terráqueo.

Hablaba a la perfección  el castellano, el latín, portugués, francés, inglés, chino, mandarín, el dialecto de Shangai y el esperanto. 

Tras su regreso a España en 1973 fija de manera temporal su residencia en Bilbao, trasladándose posteriormente  a Pamplona, localidad en la que residirá 10 años.

Un accidente fortuito que desemboca en la rotura de la cadera le obligan a finalizar todas sus actividades desempeñadas hasta esos momentos, retirándose en 1986 a la residencia que posee la Compañía de Jesús en Loyola (Azpeitia). Dos años después fallecería en esta localidad guipuzcoana.  

Narciso fue en vida un referente para miles de personas que seguían tanto su trabajo en favor de los más pobres de las localidades donde desarrollo su labor eclesiástica como para los seguidores de sus conferencias y trabajos literarios, escritos basados en sus experiencias durante su vida y que contaban con mucha aceptación entre un amplio número de lectores dentro de diversos países sudamericanos.

Un portugalujo del que no teníamos constancia y que fue un importante referente dentro del mundo donde desarrollo su faceta humana en vida.


Las imágenes que acompañan a estas líneas corresponden a Narciso en varios momentos de su vida, siendo la última de las mismas una del progenitor del mismo, el empresario Juan José de Irala y Arriola.  



Espero que la entrada guste y hasta la próxima.   

martes, 7 de julio de 2015

ANDRÉS ELOY BLANCO Y SU POEMA DEDICADO A MARIANA LARRABEITI EN EL QUE CITA A PORTUGALETE.



Durante siglos, autores de todas las tendencias y especialidades han tenido un hueco dentro de sus trabajos para acordarse de la villa de Portugalete.

Novelistas, dramaturgos o poetas han recogido en sus páginas recuerdos, vivencias o momentos de inspiración, escritos, que en la medida de lo posible, he ido recogiendo acercándolos a este blog de manera periódica.

La entrada de hoy está dedicada a uno de esos poemas que cita, aunque en esta ocasión de manera breve, la villa de Portugalete.

El poeta que reproduzco lleva por título Mariana Larrabeiti y está escrito en honor de esta activista afincada en Venezuela que realizó durante los años 30 del pasado siglo una profunda labor social con los hijos de los presos políticos que se encontraban dentro del penal La Rotunda.

El autor del mismo es el reconocido poeta venezolano Eloy Blanco, un poeta, autor entre otros de los versos “angelitos negros” poema que Machín hizo internacionalmente famoso gracias a su canción. 

Andrés Eloy Blanco fue en vida Presidente del Congreso de Venezuela y Ministro de Asuntos Exteriores, siendo considerado como uno de los principales  referente de la poesía de su tiempo, contando con diferentes reconocimientos tanto en Europa como en América y apareciendo sus trabajos en la mayor parte de los estudios y recopilatorios dedicados a la poesía.

Debajo de esta pequeña introducción acerco el citado poema, espero que el mismo guste y hasta la próxima.

MARIANA LARRABEITI

Mariana Larrabeiti
 mujer de Vizcaya, tierra de Bolívar.
 Los vascos le sacan el hierro a la tierra
 y se hacen con hierro, hombres,
 como se hace un martillo;
 nobles apellidos, fuertes como hombres.

El hierro vasco está en todo;
el Nervión lo lleva en el agua oscura,
Bilbao lo levanta en las grúas,
a lo largo de la ría
y clava su duro mastil en Portugalete
y lo hace flexible en el acero
del campesino y del minero,
del músculo redondo de Uzkudun
y del torso ancho del marinero.
Bilbao es un escudo
que tiene atrás un guerrero.

Mariana Larrabeiti,
en mi tierra hubo dos vascos:
uno, Lope de Aguirre, la tempestad,
el galernazo del Golfo de Bizcaya,
y el otro, Simón Bolívar.
La alta montaña cántabra
donde se desbaratan todas las olas
la perenne montaña, con su mina de hierro
de donde vamos sacando el hierro del ejemplo
para la espada mejor que esgrimiremos,
la perenne montaña, con su mina de oro
de donde vamos sacando el oro de la piedad
para la hermosa hora en que perdonaremos.

Y ahora, Mariana Larrabeiti.
En mi tierra hay muchos vascos;
ya los viste en las calles;
y viste en sus cabezas
aquella cosa azul, tan vasca,
aquella cosa redonda y azul
como un cielo pequeño
sobre la cabeza de la juventud.

Los has visto y no los olvides,
que ellos son el encanto de mi tierra
y recuerdan la tuya, y tienen de la tuya
el breve cielo azul en la cabeza terca.

Mariana Larrabeiti,
eres hermosa, como las tardes de Begoña
así, alta como ellas, y sobre todo, serena,
y flexible como el acero vasco
y estás aquí, con nosotros,
en las mejores de las horas.
Caiga tu dulce piedad sobre esos niños nuestros
como una arenga sobre las cabezas soñadoras;
caiga tu dulce piedad sobre esos niños nuestros;
ríeles lo mejor que ríes llórales lo mejor que lloras.

ANDRÉS ELOY BLANCO