lunes, 17 de noviembre de 2014

EN EL 25 ANIVERSARIO DEL ASESINATO DEL JESUITA PORTUGALUJO IGNACIO ELLACURIA.



El día de ayer se cumplió el 25 aniversario del asesinato del portugalujo Ignacio Ellacuria así como de sus compañeros de la Universidad Centroamericana de El Salvador Ignacio Martí Baró, Segundo Montes, Amando López y Juan Ramón Moreno. Junto a estos fueron asesinados también el salvadoreño Joaquín López y López, el ama de llaves de la residencia universitaria Julia Elba y de su hija Celina de 15 años.



Ellacuría era el rector de la Universidad Centroamericana de El Salvador (UCA) siendo en aquellas fechas uno de los principales valedores de la teología de liberación, filosofía que nace tras el concilio Vaticano II y que se va asentando de manera progresiva en las comunidades cristianas de distintos países sudamericanos.



Ignacio Ellacuria había nacido en Portugalete 9 de noviembre de 1930 en el seno de una familia profundamente religiosa de clase media.  Hijo de Ildefonso Ellacuría (oftalmólogo de profesión) y de Lucía Beascoechea era el cuarto de cinco hermanos ( Luis, José, Jesús, Ignacio y Juan Antonio además de una niña  que falleció cuando contaba dos años de edad). De los cinco hijos, cuatro se ordenaron sacerdotes (tres jesuitas: Luis, José e Ignacio y uno diocesano: Jesús).



En la villa portugaluja realiza sus primeros estudios, cursando el bachillerato en el Colegio de los Jesuitas de Tudela. El 14 de septiembre de 1947 ingresa en el noviciado de la Compañía de Jesús en Loyola (Azpeitia) formándose como miembro de la Compañía de Jesús. 

En 1949 la Compañía de Jesús decide enviarlo a El Salvador, completando sus estudios de Humanidades y filosofía en Quito, obteniendo la licenciatura en estas carreras universitarias en 1955.



Estudia Teología en Innsbruck (Austria), ordenándose  presbítero en esta misma ciudad  el 26 de septiembre de 1961. Sus últimos votos como jesuita los realiza en Portugalete en 1962.

Entre  1962 y 1965 realiza en la Universidad Complutense de Madrid su tesis doctoral llevando esta por título: “La principialidad de la esencia en Xabier Zubiri”. Realiza así mismo varios cursos para obtener el doctorado en teología pero finalmente no presenta ninguna tesis al final de los mismos. 



En 1967 regresa nuevamente a El Salvador, formando parte del claustro de profesores de la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas” (UCA) desde esa fecha.



Tras desempeñar diversos cargos, en 1979 es nombrado Rector de la Universidad. Ese mismo año se produce un golpe de estado en el país salvadoreño lo que desencadena una sangrienta guerra civil. Si ya en fechas anteriores al golpe de estado los jesuitas sufrían el acoso de grupos paramilitares de extrema derecha a partir de ese momento la situación se hace muy peligrosa para Ellacuria y sus compañeros, viéndose obligado al exilio en varias ocasiones, en alguna de las cuales bajo la protección de la Embajada de España en este país centroamericano.



Diversos estamentos de la oligarquía salvadoreña cargan contra Ignacio y sus compañeros religiosos de la Universidad de El Salvador siendo amenazados de muerte en varias ocasiones por paramilitares de la extrema derecha, grupos vinculados con estamentos y funcionarios gubernamentales.    



El 16 de noviembre de 1989 fue asesinado por un grupo de militares del batallón Atlácatl de la Fuerza Armada de El Salvador que se encontraba bajo el mando  del Coronel René Emilio Ponce. Tras asaltar la residencia, las fuerzas militares asesinan a Ellacuria y sus compañeros en la residencia de la Universidad, un crimen de estado que a pesar de detención de algunos de los autores ha quedado impune al no cumplir pena alguna ni los autores intelectuales del mismo ni los autores materiales de este crimen.



Ellacuria era en vida una persona de reconocido prestigio, comprometido con derechos de las clases más desfavorecidas lo que le granjeó la animadversión de las elites dominantes salvadoreñas, una animadversión que le costó la vida.



Desde este blog quiero tener un recuerdo hacía Ignacio Ellacuria, no solo como portugalujo si no como emisor de un mensaje que posiblemente este más vigente que nunca en estos tiempos.



Junto a estas líneas y a modo de ilustración, acerco varias instantáneas de Ignacio Ellacuria, tanto durante su estancia en su Portugalete natal como en otros momentos a lo largo de su vida.

Espero que la entrada guste y hasta la próxima.